A la gente que tiene mascotas, sobre todo perros, no les sonará raro el tema de la pseudociesis, también conocida como embarazo psicológico. Por increíble que parezca, este trastorno psicológico no es solo cosa de perros y otros animales, y podemos encontrarlo en seres humanos de forma más común de lo que pensamos.

La pseudociesis se define como la creencia falsa de estar embarazada. Además de que la persona crea estar embarazada, estas creencias se acompañan por signos y síntomas típicos del embarazo.

Este trastorno se recoge como uno de los diferentes trastornos de síntomas somáticos, es decir, forma parte de un grupo de trastornos que se caracterizan por el gran malestar que sienten algunos pacientes debido a síntomas de enfermedad como dolor muscular, problemas gastrointestinales, disfunciones sexuales… Pero en los que estos síntomas no tienen explicación médica. Es decir, no hay nada orgánico que explique los síntomas que sufren, por lo que los médicos lo relacionan con algo psicológico.

Y aunque aquí se podría generar un gran debate sobre el peligro que conlleva el hecho de que los médicos asuman que algo es psicológico porque no han sabido encontrar su causa orgánica (además de que pasan a considerar los síntomas como falsos), no es este el tema que nos ocupa hoy.

En el caso de la pseudociesis o embarazo psicológico, sí que es cierto que podemos demostrar que los síntomas que muestra la persona, ya que por muchas ecografías y pruebas que hagamos, en ningún caso encontraremos al bebé que esa persona “embarazada” está esperando.

La creencia de una persona de estar embarazada, sin estarlo realmente, podría parecernos increíble, pero supongo que no mucho más que cualquier otro delirio que pueda tener otra persona, como que el gobierno le espía, que es Napoleón o que los muñecos de su casa tienen vida propia.

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Lo más increíble de este trastorno, la pseudociesis, es que esa creencia errónea se acompaña de signos objetivos que nos recuerdan a los signos que aparecen en el embarazo, lo que sin duda ayudará a la persona a afianzar su idea de que, digan lo que digan los médicos, está esperando un bebé.

En una persona con pseudociesis o embarazo psicológico podemos encontrar síntomas como el crecimiento de la cavidad abdominal, posiblemente el signo más visible de las embarazadas. Además, la menstruación se puede reducir, pueden sentir nauseas e incluso tener secreciones mamarias.

Es más, en momentos avanzados del “embarazo”, tendrán también la sensación subjetiva de sentir cómo su bebé se mueve en la tripa, y cuando se acerque el momento del supuesto parto, sentirá dolores como si realmente estuviese teniendo contracciones para dar a luz.

Y si te parece increíble el hecho de que todos esos signos aparezcan sin que la mujer esté realmente embarazada, te parecerá aun más increíble que este trastorno también pueda aparecer en hombres. Así es. Con su aumento abdominal, sus secreciones mamarias y sus dolores por las contracciones del “parto”. Aunque sí que es cierto que la frecuencia de pseudociesis en hombres es mucho menor.

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Si nos preguntamos por las causas de este trastorno, nos quedaremos con las ganas de saberlo. Como ocurre con muchos otros trastornos psicológicos (por no decir todos), no se sabe cuál es la causa exacta que lo produce, aunque siempre podremos encontrar teorías con más o menos apoyo empírico.

En el caso de la pseudociesis, podemos encontrar teorías que nos hablan de cómo este trastorno podría ser una forma de resolver un conflicto que una persona tenga sobre el hecho de quedarse embarazada, como una manera de resolver una ambivalencia de forma somática.

Otra hipótesis que podría explicar el trastorno de pseudociesis sería aquella que habla sobre las ganancias secundarias que tiene el hecho de estar embarazada. Sería una manera de asumir un papel con tus seres cercanos merecedor de mucha atención y afecto. Algo que nos puede recordar al trastorno facticio que veíamos con el Barón de Munchausen (y es que en realidad forman ambos parte del mismo grupo de trastornos). Porque, ¿quién trata mal a una embarazada?

Pero por muchas causas que podamos encontrar para este trastorno, lo más importante es siempre atajarlo con una buena terapia, ya que, como cualquier otro trastorno, va a ser mucho el sufrimiento de la persona que lo sufre y el deterioro que cause en su vida social, laboral o personal. Así que la recomendación de Psicología y Mass, sigue siendo la misma: en caso de conocer algún caso, contactar con un profesional de psicología clínica.

 

Lo que nos queda por decir, es que con cada entrada de este blog, nunca dejamos de quedarnos maravillados con la cantidad de cosas que pasan por nuestras cabezas. ¿No te parece magnífico hasta dónde es capaz de llegar la mente?