6 Mitos del amor romántico

Todos vivimos expuestos a canciones, películas, series, novelas, cuentos, programas… que nos muestran modelos de amor romántico y en los que obtenemos una “guía” sobre cómo debería ser el amor. Sin embargo, la mayoría de las veces, todos esos ejemplos son más disfuncionales de lo que creemos, haciéndonos ver como normales, sanas o incluso deseables, situaciones en la pareja que, en realidad, para nada lo son.

Por eso hoy, desde la psicología, queremos desmentir alguno de esos mitos sobre el amor romántico que, a pesar de vivir en 2021, siguen imperando en nuestra sociedad, empapando toda clase de espacios (literatura, televisión, música…) y dejando en el ideario colectivo (y lo que es peor, en el de los más jóvenes) patrones y comportamientos insanos para la vida en pareja, que acabamos normalizando y que nos acaban convenciendo cómo debería ser el “amor ideal”.

“Quien te quiere, te hará sufrir”

Este es un dicho muy conocido. Aplicado a la pareja, aunque también a otros contextos, como el de los hijos. Se cree muchas veces que el estar enamorado y vivir en pareja no es algo fácil. Que el sufrir en una relación hace que esa relación se fortalezca y que cuanto más se sufra, más fuerte se hará. Que el sufrir por la otra persona te permitirá demostrar hasta qué punto la quieres y que el hacerla sufrir en parte es un sacrificio que haces para lograr esa fortaleza. Apoyado en este mito, podemos ver justificadas la mayoría de relaciones de maltrato. Un maltrato que no tiene por qué ser físico para considerarse tal.

En realidad, una relación no debe aportar sufrimiento, sino bienestar. Por lo que creo que valdría cambiar el dicho de “quien te quiere, te hará sufrir” por el de “mejor solo que mal acompañado”. ¿No crees?

“Todo se perdona por amor”

Existen numerosos ejemplos, como ya hemos dicho en la introducción de esta entrada, de parejas en las que uno de los miembros sufre mucho por una traición cometida por la otra parte (normalmente una infidelidad). Sin embargo, el final feliz de todos esos ejemplos suele ser que la “víctima” de la traición consigue perdonar cualquier cosa gracias al profundo amor que siente por su pareja.

Y el ser capaz de perdonar no está mal, no quiero que se me malinterprete, ya que creo que es una conducta muy sana. Pero cada uno debemos tener nuestros límites claros. Saber que hay cosas que no tenemos por qué tolerar en nuestra vida como pareja. Y esos límites tienen que estar claros y ser fijados por la pareja. Porque antes de “perdonar todo”, el amor debe basarse en el respeto.

“Mi pareja sabe lo que me pasa aunque no se lo diga”

Este mito nos hace creer que donde hay amor, sobran las palabras. Pero lo cierto es que tu pareja no es adivina, al igual que tú tampoco lo eres. Es cierto que cuando hay una gran complicidad entre dos personas que se conocen desde hace mucho tiempo, puedes detectar mejor cambios en sus emociones y saber que algo no va bien aunque los demás no lo perciban. Pero eso no ocurre siempre y de ahí a pensar que no es necesaria la comunicación, hay un gran paso. De hecho, posiblemente esta sea una de las mayores fuentes de conflicto con las que se suelen encontrar las parejas.

Piensa siempre que la base de una buena relación es siempre la comunicación. No hay nada mejor que el poder hablar de cualquier tema que te preocupa con una persona en la que confías y que te apoya. Habla con tu pareja de lo que temes, lo que te preocupa, de lo que te gusta, de tus emociones y sentimientos… de cualquier cosa que se te ocurra.

“Solo me debe atraer mi pareja”

Corre por el ideario colectivo la idea de que si estás realmente enamorado de tu pareja, es imposible que pueda atraerte cualquier otra persona. Pero debemos saber que el amor no es lo mismo que la atracción. Puedes estar perdidamente enamorado de tu pareja y ese amor implica muchas cosas, como el que te guste su forma de ser, la complicidad que hay entre los dos, que te guste su físico… es todo un conjunto de emociones y de sentimientos y éstos no son incompatibles para que tanto tú como tu pareja podáis considerar que otra persona ajena es atractiva físicamente.

“El amor son dos personas fundidas en una sola”

Dentro de esta frase tan romántica se esconden muchas cosas, como el que en la pareja todo lo hagan juntos, les gusten siempre las mismas cosas, no haya secretos entre ellos… Al fin y al cabo, que se comporten como si fuesen solo uno. Y aunque entre la pareja haya una intimidad que pueda ser especial, cada uno de los miembros que la forman tienen también su propia intimidad.

Cada persona tiene derecho a conservar su intimidad y decidir qué cosas comparte con los demás y qué cosas no, incluida su pareja. Así mismo, cada uno puede tener sus propias aficiones y es importante que aunque se compartan muchas cosas, ambos tengan un tiempo siempre que dedicarse a sí mismos de forma independiente.

Es posible que también necesites estar con otras personas que no son tu pareja, porque esas personas llenan un aspecto de tu vida que tu pareja no llena. Y es algo sano, porque la pareja no tiene por que cubrir absolutamente todas las necesidades que tengas en tu vida y el que no lo haga no significa que le quieras menos.

“La pareja como objetivo en la vida”

La sociedad pone en nuestra mente la idea de que nuestra vida solo está del todo completa cuando la compartimos con nuestra pareja. Que es triste pasar por momentos importantes sin poder compartirlo con la persona a la que amas. Y que tienes alguna tara importante si aun no te has echado novio o novia.

Pero tener pareja es una opción más como cualquier otra. Hay personas que prefieren no tener pareja en un momento u otro de sus vidas y personas incluso que no quieren tenerla nunca. Hay personas que deciden tener más de una pareja, o tener un tipo de relación que no es convencional. No tener pareja no es estar solo, porque somos seres sociales capaces de relacionarnos con múltiples personas y capaces de relacionarnos de formas muy diferentes con todas ellas.

Y para no caer en todos estos mitos que hemos visto, lo primero que tenemos que hacer es valorarnos a nosotros mismos. Solo así podemos construir una relación sana y evitar todos estos pensamientos que tenemos interiorizados como “amor verdadero” y que nos acaban llevando al sufrimiento en lugar de al disfrute y la tranquilidad.

Y tú, ¿qué otros mitos sobre el amor romántico conoces?

Si quieres conocer algún mito más, te recomiendo que te pases por esta entrada en la que hablamos sobre la Limerencia y algún que otro mito del amor romántico.

3 comentarios sobre “6 Mitos del amor romántico

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  1. No hay nada más nefasto que:
    “Todo se perdona” y “dos personas fundidas en una”.
    Lo demás, me parece directamente una traición, una rotura de contrato.
    El objetivo en la vida lo veo más como reproducirse, que como generar una pareja para el final.
    Más allá de mis ideas, creo que es muy interesante saber estar cosas desde la pos-adolescencia. Apenas puedo lidiar con mi propia vida, así que no siento que pueda aportar más, destaco lo impecable de la explicación.

    Mis felicitaciones por este texto y espero que llegue a mucha gente.

    Le gusta a 1 persona

    1. Muchas gracias por tu comentario, Gerardo. Me alegro de que te haya gustado el texto y te haya parecido claro.
      Como dices, creo que es muy importante empezar a prestar atención a todos estos mensajes tóxicos desde edades tempranas, para que ya lo más jóvenes consigan construir relaciones sanas y poder disfrutar de ellas.
      Gracias por dejar siempre tu aportación en este blog 😉

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