Creo que no puedo enumerar la cantidad de veces que se me ha hecho esta pregunta en el último año y pico. Supongo que es una pregunta a la que nos hemos enfrentado cualquier opositor a Psicólogo Interno Residente (PIR) y hoy vengo para dar una respuesta que no sea: ¿sabes qué es el MIR? Pues es lo mismo pero para psicología clínica.

¿Qué es el PIR?

El PIR es un sistema de formación de cuatro años que te permite obtener el título de Especialista en Psicología Clínica.

Es una formación que se realiza en forma de residencia y en la cual se va rotando por diferentes dispositivos de salud mental dentro de la Salud Pública, como pueden ser: atención primaria, rehabilitación, adicciones, psicología clínica de la salud…

Esta formación te permite conocer desde dentro los diferentes dispositivos que trabajan en el ámbito de la salud mental, así como su forma de trabajar, sus orientaciones, filosofía… Y además te permite aplicar los conocimientos adquiridos durante el grado (o la licenciatura), al mismo tiempo que aprender nuevos conocimientos y habilidades que serán necesarios en la práctica profesional.

¿Cómo se accede al PIR?

Si quieres ser PIR, no te queda otra que acceder a través de un examen. Consiste en una prueba tipo test con 235 preguntas, con cuatro opciones de respuesta y cinco horas (máximo) de duración. Además, se tiene en cuenta en la nota final el expediente académico del alumno en la licenciatura o el grado (10% de la nota final).

PIR examen

En cuanto a lo referido al temario, no hay nada bien definido. No existe un temario oficial, sino que se entiende que en el examen te pueden preguntar cualquier cosa sobre Psicología: Psicología Clínica, Psicología de la Salud, Psicoterapias, Psicología de la Personalidad, de la Educación, de las Organizaciones…y de cualquier cosa que se te pueda ocurrir. Por tanto, está también respondida la pregunta de: ¿cuántos temas te tienes que estudiar?

Se supone que toda esa formación la has recibido en tu universidad, pero la realidad es que cuando te pones a preparar el examen, encuentras con que ni siquiera llegaron a enseñarte el 50% de lo que tendrás que saber para enfrentarte al examen (aunque esa ya es otra historia de la que ya hablaremos otro día).

¿Por qué quiero hacer el PIR?

Quiero hacer el PIR porque ahora mismo es la única vía que existe para obtener el título de Especialista en Psicología Clínica. Es un título que será imprescindible si en algún momento quiero optar a una plaza de psicólogo en el campo de la Salud Pública.

Además, creo que no existe en España una formación mejor para un psicólogo clínico. Son cuatro años en los que vas a estar formándote tanto de forma teórica como práctica. Y si todos damos por hecho que un buen médico debe haber recibido esa formación MIR, ¿por qué no pensamos lo mismo con un psicólogo clínico? Más aún cuando se trata de especialistas que trabajan con el sufrimiento de las personas.

¿Y por qué no estudio un máster? Porque me quiero dedicar a ayudar y a curar a personas con trastornos mentales. Para ello necesito una formación que me dé las competencias necesarias para llevarlo a cabo, y eso es algo que no tiene ningún máster.

Pero ¿no hay psicólogos sin el título de especialista que atiendan a personas con trastorno mental? Desgraciadamente sí. Pero al igual que tengo claro que no me dejaría abrir en canal por un médico sin su título de especialista en cirugía, tampoco me dejaría tratar por un psicólogo no especialista si tuviese un trastorno mental.

¿Y qué ocurre con los Psicólogos Generales Sanitarios? En mi humilde opinión, creo que debería definirse mejor su campo de actuación. Teniendo claro, por supuesto, que el campo de tratamiento de los trastornos mentales es competencia de especialistas en Psicología Clínica (y debería serlo tanto en la Salud Pública, como en la Salud Privada). Pero sobre este debate puede que también hablemos en próximas entradas más a fondo.

 

En definitiva, me enfrento a una carrera de fondo, que consiste en preparar un examen de contenidos tan infinitos como quiera. Un examen que me va a dar acceso a una formación con la que llevo soñando años, el PIR. Y una formación que me abrirá las puertas a trabajar en lo que llevo soñando muchos años más, la Psicología Clínica.