Palpitaciones, pulso acelerado, escalofríos, presión en el pecho… Angustia, nerviosismo, preocupaciones, tensión… Son mucho los síntomas que definen la ansiedad y todos hemos podido experimentarlos en algún momento de nuestra vida. Saber qué es lo que genera nuestra ansiedad, nos puede ayudar a luchar contra ella.

La ansiedad es un estado que se genera por una percepción irreal o desproporcionada de peligro. A diferencia de los miedos reales o saludables, que nos protegen de situaciones peligrosas, la ansiedad no cumple esta función y, es más, nos genera más problemas de los que puede solucionarlos.

La gente puede sentir ansiedad por situaciones muy variadas, desde enfrentarse a una situación en la que tiene que hablar en público, pasando por un miedo terrible a salir de casa solo, o a tener una enfermedad grave por cualquier síntoma que haya podido sentir, hasta miedos a las agujas, los animales, la oscuridad…

Pero, ¿cómo se produce esa ansiedad que sentimos ante distintas situaciones? Son múltiples las teorías o modelos que se han desarrollado para dar explicación al fenómeno de la ansiedad. Sin embargo, en esta entrada nos centraremos en cuatro de los modelos más conocidos.

MODELO CONDUCTUAL

Según el modelo conductual, la ansiedad se produce porque evitamos aquello que nos da miedo. Cuando tememos algo, pensamos en todas las consecuencias negativas y todas las desgracias que podrían pasarnos si nos enfrentásemos a la situación temida.

Sin embargo, es solo enfrentándonos a estas situaciones cuando podremos comprobar que todo aquello que temíamos no ocurre. Si no lo hacemos y seguimos evitando la situación, cada vez será mayor el miedo, la ansiedad o las preocupaciones que sintamos.

Por ejemplo, es normal que si tenemos una fobia a las alturas evitemos situaciones tales como asomarnos por una terraza de un piso, subir en ascensores con paredes de cristal, cruzar puentes colgantes… Y posiblemente esta evitación esté acompañada por pensamientos como “es posible que me caiga”, “si me pasa algo podría matarme”, “no es seguro que haga eso”…

Por otra parte, si nos enfrentamos a esta situación, nos daremos cuenta de que es muy difícil que nos ocurra alguna de esas catástrofes que tanto temíamos. Además, al enfrentarnos a la situación y comprobar que no nos ocurre nada malo, nuestra ansiedad disminuirá.

Por tanto, la manera de vencer a la ansiedad según el modelo conductual, es enfrentarnos a aquellas situaciones que tememos.

MODELO COGNITIVO

El modelo cognitivo habla precisamente de los pensamientos negativos que nos acompañan, de los pensamientos que tenemos sobre aquello que creemos que va a ocurrir. El problema de la ansiedad, según este modelo, es que anticipamos que nos va a ocurrir algo malo y son esos pensamientos los que nos generan todos los síntomas de ansiedad.

Ansiedad-social-fobia

Hay personas, por ejemplo, que tienen un verdadero temor a encontrarse en situaciones sociales, hablar en público o con cualquier persona desconocida. Estas personas pueden pensar que si hablan con otros, estos pueden reírse de ellos, que parecerán tontos, que quedarán mal o que los demás deberían acercarse a hablar con ellos y no al contrario. Todos estos pensamientos harán que su ansiedad aumente si ven posible el que tengan que enfrentarse próximamente a alguna de estas situaciones sociales.

Así pues, según el modelo cognitivo, si cambiamos nuestra manera de pensar, también cambiará nuestra ansiedad ante las situaciones temidas, de manera que dejaremos de temerlas.

MODELO DE LA EMOCIÓN OCULTA

Este modelo defiende que la causa de la ansiedad es la amabilidad. Nos explica que las personas que sienten ansiedad suelen ser personas a las que no les gustan las emociones negativas, como la ira, o los conflictos. Son personas a las que no les gusta “molestar” o desagradar a los demás, por lo que esconden sus sentimientos y sus problemas ante otras personas. Sin embargo, estas emociones y estos problemas acaban saliendo a la luz, pero transformados en forma de ansiedad, preocupaciones o miedos.

La solución para superar la ansiedad sería, según este modelo de la emoción oculta, el aprender a hablar sobre esas primeras emociones que surgen cuando tenemos un problema, aprender a solucionar o resolver los problemas que se nos plantean en lugar de ocultarlos.

MODELO BIOLÓGICO

El modelo biológico explica la ansiedad y el resto de trastornos mentales por medio de desequilibrios químicos que tienen lugar en nuestro cerebro. Es el modelo en el que se ha basado siempre la medicina y que plantea un tratamiento a base de psicofármacos.

La solución a la ansiedad sería por tanto algo tan fácil como tomarse una pastilla que vuelva a equilibrar todo en nuestro cerebro. Sin embargo, aunque la pastilla pueda hacer que dejes de sentir ansiedad, tu problema no habrá sido solucionado, ya que la ansiedad volverá a aparecer en el momento en que dejes de tomarte la pastilla.

Ansiedad-psicofarmacologia

De los cuatro modelos que hemos expuesto, los tres primeros se plantean desde la psicología, y son los que utilizarán la mayoría de los psicólogos cuando llegue a su consulta una persona con problemas de ansiedad.

Estos tres modelos y los tratamientos que se derivan de ellos, a diferencia del tratamiento con fármacos, van a dotar a la persona de una serie de herramientas que le acompañarán durante toda su vida y que le ayudarán a enfrentarse a nuevas situaciones ansiógenas que se le presenten en su vida.

Por tanto, aunque a corto plazo los fármacos puedan ser igual de eficaces que una psicoterapia, a largo plazo saldrán beneficiados aquellos que hayan recibido un tratamiento psicológico.

Como en muchas otras cosas, la elección de uno u otro tratamiento, será cuestión de las preferencias de paciente y terapeuta. ¿Tú con qué te quedas?