¡Feliz día de la Logopedia! Gracias a todas y todos las logopedas por el labor que realizan cada día. ¿Que no sabéis de qué os hablo? ¿Que no sabéis a qué nos dedicamos? ¡Ahora mismo os lo explico!

La logopedia es una disciplina sanitaria poco conocida con respecto a las demás, aunque en los últimos años está aumentando su importancia y la gente solicita mucho más nuestro trabajo. Lo más habitual es que nos conozcan como “los de la erre”, y sí, trabajamos la realización de fonemas como la “r” o sílabas trabadas como “tr” o “dr”, pero también mucho más.

Según el Consejo General de Colegios de Logopedas, el logopeda es el profesional de la salud que se dedica a la prevención, detección, promoción, educación, administración, evaluación, diagnóstico, tratamiento, rehabilitación, habilitación, pronóstico, orientación, asesoramiento, docencia e investigación de las áreas de la comunicación humana y sus alteraciones.

  

“Logopedia es oír una lágrima, articular una emoción, vocalizar un deseo, leer el alma, escribir una sonrisa. En fin, ayudar a expresar lo que el hombre tiene de humano”. Mara Behlau

Los logopedas son los profesionales sanitarios encargados de la evaluación, diagnóstico intervención y prevención de los trastornos o problemas asociados al habla, el lenguaje oral y/o escrito, la comunicación y funciones orofaciales como son la respiración, la masticación o la deglución.

A continuación, iré describiendo cada ámbito con ejemplos para que resolvamos de una vez por todas esta incógnita. Sobre todo, hablaremos de aquellos que más se relacionan con la psicología. No explicaré nada a fondo ni mucho menos, sino que daré pequeñas pinceladas sobre cada patología o terapia.

La voz.

La logopedia se encarga no solo de ayudar a profesionales a controlar el aire, la proyección de la voz o a no forzar sus cuerdas vocales. También es importante en la reeducación vocal de personas con frecuentes disfonías. ¿Disfonías? Seguro que siempre has dicho estoy “afónico”. En el caso de que tengas voz suficiente para decirlo, será una disfonía, ya que la afonía es la ausencia total de voz, aunque no suele ser crónica.

La deglución y masticación.

Este ámbito es bastante sencillo de explicar. Los logopedas trabajan la musculatura orofacial a través de la terapia miofuncional pudiendo favorecer así  la alimentación en los pacientes con estas complicaciones.

La audición.

Las hipoacusias o sorderas. En el caso de personas con implantes cocleares, es de gran importancia trabajar la audición. ¿Y cómo? Pues enseñándoles a “volver a escuchar” en el caso de que sean sorderas postlocutivas o a “escuchar” en el caso de que la pérdida auditiva sea prelocutiva o congénita.

Atención temprana (0 a 6 años).

La atención temprana es una destreza que cada vez está siendo más solicitada no solo por usuarios sino también por otros profesionales para trabajar de forma multidisciplinar. Se pueden trabajar tanto funciones orofaciales como el lenguaje. En neonatos el trabajo se enfoca en conseguir la alimentación por vía oral sin poner en peligro la respiración.

Cuando los niños son más mayores, los equipos de atención temprana se pueden dedicar a favorecer el lenguaje en niños con retraso madurativo, niños con TEL o trastorno específico del lenguaje (habitual en niños a los que el pediatra diagnosticó como “ya hablará”). También trastornos como el TEA (trastorno del espectro autista) en el que lo más importante no es conseguir un lenguaje oral sino esforzarse en la interacción comunicativa.

Además de los mencionados, hay síndromes como el síndrome de Down que suelen cursar con algún problema en el lenguaje.

La escritura.

El problema más conocido es la dislexia, pero también hay problemas como la disortografía, la disgrafía o la discalculia (más relacionada con las matemáticas). En este tipo de patologías se trata la escritura aunque no siempre es posible que la persona deje de padecer dislexia por lo que es probable que en cursos más avanzados sigan teniendo problemas con la ortografía.

Problemas neurológicos.

Este área es muy amplia. Los problemas neurológicos como muchos sabréis, tienen gran variabilidad en lesiones o trastornos asociados. Según la zona afectada se verán implicadas distintas funciones del lenguaje.

El lenguaje es predominante en el hemisferio izquierdo por lo que se verá más afectado si la zona afectada se encuentra en este. Sin embargo, el hemisferio derecho controla aspectos más funcionales del lenguaje como la pragmática.

Los logopedas tratan de mejorar, reducir la pérdida o incluso recuperar el lenguaje tras accidentes cerebrovasculares, ictus o problemas neurodegenerativos como podría ser el alzheimer.

Si hay algo que os interese más o que no haya explicado bien podéis contactad conmigo en los comentarios. Espero que os haya interesado y que hayáis aprendido un poquito más sobre lo que en unos años será mi profesión.