Efecto Mandela o por qué no debes fiarte tanto de tu memoria

Hace muy poco veíamos en otra entrada de este mismo blog en qué consisten los falsos recuerdos o los recuerdos creados. Entendiendo cómo funciona nuestra memoria llegamos a comprender lo fácil que es modificar nuestros recuerdos y el Efecto Mandela es un curioso y claro ejemplo de esto.

El Efecto Mandela hace referencia a una confabulación compartida por múltiples personas. Es decir, recuerdos falsos que no solo tiene una persona, sino que son varias las personas que creen que eso que recuerdan ocurrió realmente o que ocurrió de una manera que en verdad no sucedió.

Este efecto tiene este nombre porque al morir Nelson Mandela, en 2013, hubo un numeroso número de personas que afirmaban que recordaban a la perfección que Mandela había fallecido en los años 80. Todos recordaban su funeral, cómo se había emitido en los telediarios esta noticia o incluso lo que estaban haciendo cuando se enteraron.

La explicación más plausible que encontraron al principio fue que quizás la realidad había cambiado de alguna manera y solo unas cuantas personas eran capaces de recordar lo que originariamente ocurrió. E incluso se dieron explicaciones desde la física cuántica hablando de la posibilidad de varias realidades paralelas. Estas respuestas no convencieron a una gran mayoría de personas, así que se siguieron buscando explicaciones alternativas.

Desde la psicología, se pensó que lo que podía haber ocurrido es que a partir de varios sucesos que tuvieron lugar en la época de los 80, la gente hubiese sacado la conclusión de que Mandela había muerto y, posteriormente, habrían creado ese falso recuerdo.

Durante los años 80, Mandela se encontraba en la cárcel y se realizaron varios conciertos homenaje para apoyar la causa que él defendía y mostrarle su apoyo. Además, días después de uno de estos grandes conciertos, enfermó de forma grave (aunque, por supuesto, no llegó a morir). Además de Mandela, existían otros activistas que sí que fallecieron en esa década y ocuparon más de una portada de periódico. Toda esta información es la que sirvió como ingredientes para que la gente crease el recuerdo falso de que vivió algo que realmente no había sucedido.

¿Y por qué ocurre esto? ¿Por qué creamos el recuerdo falso? En psicología se habla de confabulación al fenómeno que ocurre cuando la memoria tiene algún vacío, algo que no termina de recordar o que cree no recordar, y fabrica información para rellenar ese vacío. Pero no llena el vacío con información aleatoria, sino que lo hace con información que tiene sentido y es coherente con otra información que sí que recuerda. A esa información «inventada» le damos la misma credibilidad que a cualquier otro recuerdo que tengamos.

Y al igual que ocurrió con la muerte de Nelson Mandela, este efecto se ha producido y se produce con muchos ejemplos más. Además, se produce con más frecuencia de lo que podríamos creer. Puede que incluso tú hayas sido victima de alguno de estos ejemplos que nombramos a continuación.

En España, por ejemplo, mucha gente afirma haber seguido el golpe de estado del 23 de febrero de 1981. Mucha gente puede describir cómo estuvo pegada a la televisión ese día, describir las personas con las que lo siguió, el lugar desde el que lo hizo… Sin embargo, es algo imposible, ya que únicamente se retransmitió a través de la radio y las imágenes se publicaron posteriormente.

Seguro que la mayoría de los que estáis leyendo esto habéis jugado en algún momento de vuestra vida al Monopoly. Y seguro que la mayoría recordáis al hombre que representa su logotipo. Mucha gente recuerda a este señor con bigote, con un bastón, con traje, sombrero… y muchas personas afirman recordarle con un monóculo. Sin embargo, nunca ha llevado monóculo. Lo que ocurre es que asociamos este objeto con la riqueza, al igual que al señor del logotipo, así que nos cuadra que pueda portar uno.

Si nos vamos al mundo del cine, son muchos los ejemplos que podemos encontrar. Por ejemplo, en la película de Star Wars, Darth Vader nunca pronuncia la frase «Luke, yo soy tu padre«, que todos hemos nombrado alguna vez. Lo que dice realmente es: no, yo soy tu padre. Relacionado también con esta misma saga, encontramos el caso del personaje C3PO, el cual todo el mundo recuerda con su cuerpo dorado y la gente no suele recordar que la mitad de una de sus piernas no es dorada, sino plateada.

De la misma manera, en la película de Blancanieves y los siete enanitos, Maléfica nunca llega a pronunciar las palabras «espejito, espejito», sino que lo que dice cuando se dirige a su espejo mágico es, precisamente, «espejo mágico, dime una cosa, ¿quién es en este reino la más hermosa?

En la música también podemos encontrar muchos ejemplos. Seguro que más de una vez estabas convencido de saberte la letra de una canción y después de volverla a escuchar te has dado cuenta de que no era realmente como tú la recordabas y se te ha quedado la sensación de que han cambiado la letra o de que tú te sabrías otra versión. Un ejemplo de este efecto en la música lo encontramos con la canción de Queen, We Are The Champions. En esta canción, todos recordamos la frase final «…of the world», pero te animo a que vayas a escuchar la canción y compruebes que, efectivamente, estas tres palabras ¡no aparecen!

Y al igual que en el cine, en la música, en los juegos y videojuegos, podemos encontrar ejemplos del Efecto Mandela en muchos otros ámbitos. Para terminar, nombraremos un ejemplo de la literatura. Porque si te digo la famosa frase «Ladran Sancho, señal que cabalgamos», seguro que la asocias automáticamente al Quijote. Sin embargo, esta frase no aparece en toda la obra.

Y ahora cuéntanos. ¿Te ha sorprendido este efecto? ¿Has sufrido el Efecto Mandela en algún momento? ¿Qué otros ejemplos de Efecto Mandela conoces?

2 comentarios sobre “Efecto Mandela o por qué no debes fiarte tanto de tu memoria

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  1. Es increíble este efecto, pienso que también se transmite socialmente. Si veo al personaje del Monopoly, no le encuentro nada raro, pero si me dicen que antes tenía monóculo, voy a dudar de que sea así. Por lo que lo veo como un efecto de la memoria agrandado por todos en conjunto.
    Muy buena entrada, gracias.

    Le gusta a 1 persona

    1. Eso es, Gerardo! Es un efecto que se puede acentuar por influencia social. Si tú recuerdas algo de una manera y una o varias personas te dicen que es de otra, vas a dudar de tú memoria y es probable que aunque tú tuvieses razón modifiques ese recuerdo en tu memoria de forma inconsciente. Al final la memoria es algo que está en continua construcción.
      Muchas gracias por tu comentario!

      Me gusta

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