¿Te imaginas vivir sin poder reconocer ninguna cara, ni si quiera la de tus seres queridos? Así es cómo vive una persona con prosopagnosia, también conocida como ceguera para las caras. Y podemos sospechar que el príncipe de la Cenicienta sufriese este curioso trastorno.

La prosopagnosia es un trastorno por el cual una persona es incapaz de procesar la información referida a los rostros que le llega a través de la vista. Esto quiere decir que al mirar a una persona, puede ver dos ojos, una nariz, una boca… pero es incapaz de integrar toda esa información. Pueden describir la cara, pero son incapaces de reconocerla.

La consecuencia de esta incapacidad de procesar esa información es la imposibilidad de reconocer el rostro de cualquier persona, por muy familiar que sea. De la misma forma, no podrán recordar la identidad de una persona con la que se han cruzado, una a la que han conocido o una chica con la que han pasado bailando una noche entera y de la que se ha enamorado. ¿Os va sonando de algo?

cenicienta prosopagnosia

La prosopagnosia se produce por una lesión en la corteza cerebral, normalmente por accidentes cerebrovasculares, tumores o traumatismos cerebrales. Esta lesión se produce en zonas occipitales del cerebro, áreas muy relacionadas con la visión. También puede deberse a causas congénitas, por lo que esta dificultad podría estar presente desde la infancia.

Por desgracia, la prosopagnosia carece de tratamiento. A no ser que la causa de esta sea una causa orgánica tratable, como un tumor o un hematoma, de forma que al solucionar ese problema, se recupere la posibilidad de reconocer rostros.

¿Y cómo son capaces las personas con este trastorno de reconocer a otros? Teniendo prosopagnosia, puedes reconocer a tus conocidos a través de su voz, pero también a través de otras claves visuales. Por ejemplo, puedes reconocer a tu amigo porque siempre lleva puesto el mismo colgante, a tu madre porque usa siempre los mismos pendientes, a tu padre porque tiene una curiosa mancha en la nariz… o a tu posible futura esposa porque es la única que asistió al baile con zapatos de cristal.

cenicienta zapato

El problema de reconocer a las personas a través de estas claves, es que encontrarás dificultades si un día tu madre se quita los pendientes, tu amigo su colgante o si tu única forma de reconocer a la chica del baile es a través de su zapato, ya que no podrás reconocer su cara.

Y llegados a este punto, ya podemos hablar del príncipe. Un príncipe que se pasó una tarde entera bailando y hablando con Cenicienta. Pero cuando esta salió corriendo a medianoche, él no pudo recordar su cara. Por suerte, la Cenicienta perdió uno de sus zapatos y él recorrió el reino probando el zapato a cada una de las muchachas de cada casa, fijándose única y exclusivamente en sus pies.

¿Creeis que el príncipe podría sufrir prosopagnosia? Puede que estemos ante un caso nuevo de trastornos Disney.